Las fantasías sexuales son esas imágenes mentales que creamos en nuestra cabecita y que, cada vez que pensamos en ellas, nos ayudan a encendernos. ⚣
Tener sexo con otra persona diferente a mi pareja. Puede ser tanto con un conocido, como con un famoso o una persona totalmente imaginaria. Si concretamos esta fantasía, estaríamos siendo infieles. Así que mucho cuidado… En cambio, si la fantasía se queda sólo en el plano de la imaginación, puedes trasladar toda esa carga erótica a la relación sexual que mantienes con tu pareja. No sientas culpa si te pone hot pensar en otro, guárdate para ti esa imagen y comparte en pareja todo el poder erótico y el disfrute que te genera.
Realizar un trío con dos mujeres. Probablemente, sea la fantasía más común entre los hombres. Sin embargo, compartir el cuerpo y la energía sexual de tu pareja con un tercero no es nada fácil. Si bien puede traer una nueva dimensión a tu vida sexual, aportar variedad y avivar la chispa, también puede generar grandes conflictos. Para la salud de la pareja, es fundamental que ambos lo deseen. De lo contrario, estarán poniendo su relación en riesgo. Antes de lanzarse a la aventura, pueden probar una versión más light compartiendo la fantasía en voz alta mientras tienen relaciones. ¿Qué imaginarían que sucede? Otra forma segura, pero mucho más intensa es mantener sexo telefónico o virtual con un tercero. Para algunas parejas puede ser una experiencia súper satisfactoria.
Ser una prostituta. Esta fantasía es una de las favoritas tanto en las mujeres como en los hombres. Pero, ¿cómo concretarla? Pues, si eres muy osada, quizás, te animas a bailar pole dance en un cabaret mientras tu pareja te mira. De lo contrario, pueden concretarla puertas adentro, en la intimidad de su cuarto. Puedes aprovechar para disfrazarte con algo bien atrevido y, si no, con unos buenos tacones también funciona. Si quieres llevar la experiencia un poquito más allá, puedes salir a la calle toda producida y que él te recoja en auto. Luego se van a un hotel y pasan una noche bien caliente. Dos detalles muy importantes; no te olvides de responder a los deseos de tu pareja ni de cobrarle por los servicios prestados
Ser dominado por una mujer. Los hombres fantasean mucho con la idea de que la mujer tome las riendas de la relación sexual. Por suerte, es bastante más sencilla de llevar a cabo que las anteriores. Hagan la vergüenza a un lado y entréguense al juego. ¿Te animas a disfrazarte de dominatrix y esposarlo a la cama? Si esta versión es muy fuerte para ti, puedes vendarle los ojos y atarlo a la cama para que, una vez que lo tengas inmovilizado le hagas caricias súper calientes. La idea es que te ruegue para que lo liberes porque no puede más de deseo y se muere de ganas de tenerte ya.
Sexo en lugares públicos. La idea de ser descubiertos mientras hacen el amor puede ser un poderoso afrodisíaco para muchas parejas. La playa, el parque y el cine son algunos de los escenarios más populares. En el caso de que no se animen a hacerlo en un lugar público, pero quieran sentir esa adrenalina pueden probar en el balcón de casa, el ascensor o el auto, por ejemplo. Si bien está presente ese riesgo de ser descubiertos, no están tan expuestos.
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